
En embalaje alimentario, la seguridad no depende únicamente del alimento. También influyen el envase que lo protege, el material que entra en contacto con él, cómo se fabrica, cómo se almacena, cómo se transporta y qué documentación puede aportar el proveedor.
Por eso, cuando se habla de normativa BRC en el embalaje alimentario, normalmente se está haciendo referencia a BRCGS Packaging Materials, un estándar internacional de certificación utilizado para evaluar la seguridad, legalidad, calidad y autenticidad de los materiales de envasado.
La primera idea que debe quedar clara es que BRCGS no es una ley. Se trata de un estándar privado de certificación. Puede no ser obligatorio por normativa pública, pero muchos fabricantes de alimentos, cadenas de distribución, marcas y clientes industriales lo utilizan como requisito para homologar proveedores de packaging.
BRCGS tampoco sustituye a la legislación sobre materiales en contacto con alimentos. Son dos niveles diferentes que deben entenderse correctamente.
Qué es BRCGS en embalaje alimentario
BRCGS engloba diferentes estándares relacionados con seguridad alimentaria, packaging, almacenamiento, distribución y otros ámbitos de la cadena de suministro.
Para los materiales de envasado, el estándar de referencia es BRCGS Global Standard Packaging Materials.
Este estándar permite a una instalación demostrar que trabaja bajo un sistema destinado a asegurar la calidad del producto, su cumplimiento legal y su autenticidad. BRCGS Packaging Materials fue además el primer estándar específico de packaging reconocido por GFSI y actualmente se encuentra en su Issue 7.
El estándar analiza tanto el producto como los procesos que intervienen en su fabricación y manipulación.
BRCGS no es una ley, sino un estándar de certificación
Una empresa que fabrica, importa, transforma o suministra envases alimentarios debe cumplir la legislación aplicable a materiales destinados a entrar en contacto con alimentos. Ese cumplimiento legal es obligatorio.
BRCGS Packaging Materials es diferente. Se trata de una certificación privada que puede convertirse en un requisito comercial o contractual cuando lo exige un cliente, una cadena de distribución o un fabricante alimentario.
La legislación de contacto alimentario establece los requisitos legales que debe cumplir el material. La declaración de conformidad es uno de los documentos utilizados para acreditar ese cumplimiento cuando corresponde.
La auditoría BRCGS, en cambio, evalúa el sistema de gestión y los controles implantados en la instalación. El certificado BRCGS demuestra que un centro y un alcance concretos han sido auditados conforme al estándar.
Por tanto, no sería correcto afirmar que “BRC es obligatorio por ley”. Lo correcto es indicar que puede ser obligatorio desde un punto de vista contractual o comercial si un cliente lo exige, mientras que la normativa de contacto alimentario sigue siendo la base legal obligatoria.
Qué es BRCGS Packaging Materials
BRCGS Packaging Materials está dirigido principalmente a fabricantes y operaciones relacionadas con materiales de envasado.
Puede aplicarse a operaciones que producen materiales de packaging destinados posteriormente a conversión o impresión, a empresas que suministran materiales desde stock cuando existe algún procesamiento adicional o reenvasado y a fabricantes o proveedores de materiales no convertidos o semiconvertidos.
Por tanto, su alcance puede incluir envases plásticos, bandejas, bolsas, films, papel alimentario, cartón, cartón ondulado, envases impresos, etiquetas, embalajes secundarios, materiales semielaborados y materiales destinados a procesos posteriores de conversión.
También puede alcanzar determinados productos desechables fabricados mediante tecnologías propias del sector del packaging.
No se limita necesariamente al envase que está en contacto directo con el alimento. Puede incluir materiales de envase primario, secundario o terciario dependiendo del alcance concreto del certificado y del riesgo asociado.
Además, el análisis no se centra únicamente en el producto terminado. Procesos como impresión, corte, laminación, termoformado, manipulación, almacenamiento y expedición también pueden ser relevantes.

Por qué fabricantes y cadenas alimentarias solicitan BRCGS
En alimentación, el envase forma parte del sistema de seguridad del producto.
Un packaging contaminado, una tinta no adecuada, una migración de sustancias, un almacenamiento incorrecto o una falta de trazabilidad pueden terminar afectando tanto al alimento como a la empresa que lo comercializa.
Por eso, muchos clientes solicitan BRCGS como parte del proceso de homologación de proveedores y reducción del riesgo.
La certificación permite evaluar aspectos como trazabilidad, higiene durante la fabricación, gestión documental, control de proveedores, buenas prácticas, prevención de contaminación y capacidad de respuesta ante reclamaciones o retiradas.
También facilita que grandes cadenas o fabricantes comparen proveedores utilizando una referencia común.
BRCGS publicó Packaging Materials Issue 7 en octubre de 2024, reforzando aspectos relacionados con cultura de seguridad del producto, análisis de peligros y evaluación de riesgos, mejora continua y alineación con los requisitos GFSI.
En 2026 se publicó además una Position Statement vinculada a la alineación de Issue 7 con los GFSI Benchmarking Requirements 2024, aplicable a auditorías desde agosto de ese año.
Esto demuestra que, cuando se trabaja con BRCGS, no basta con conocer el nombre del estándar. Hay que comprobar siempre la edición, actualización y requisitos vigentes.
Diferencia entre normativa legal y certificación BRCGS
Legislación obligatoria de contacto alimentario
Antes de valorar una certificación privada hay que comprender la legislación obligatoria.
Los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos incluyen aquellos diseñados para ese contacto, los que ya están en contacto con alimentos y aquellos que razonablemente pueden llegar a entrar en contacto con ellos o transferir componentes durante condiciones normales o previsibles de utilización.
Estos materiales deben fabricarse de manera que no transfieran sustancias al alimento en cantidades que puedan poner en peligro la salud, modificar de forma inaceptable su composición o alterar sus características organolépticas.
Esta obligación puede afectar a plástico, papel, cartón, vidrio, metal, aluminio, tintas, adhesivos, recubrimientos, materiales reciclados, materiales compostables y determinadas soluciones activas o inteligentes.
Reglamento CE 1935/2004
El Reglamento CE 1935/2004 constituye el marco europeo general aplicable a los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos.
Su principio fundamental es que el envase debe ser seguro en las condiciones normales o previsibles de utilización y no debe poner en riesgo al consumidor ni alterar el alimento.
Este requisito existe independientemente de que el fabricante disponga o no de certificación BRCGS.
Reglamento CE 2023/2006
El Reglamento CE 2023/2006 establece buenas prácticas de fabricación para materiales y objetos destinados al contacto alimentario.
Su finalidad es garantizar que el cumplimiento legal se mantenga de forma constante durante el proceso de fabricación mediante instalaciones adecuadas, procedimientos documentados y sistemas de aseguramiento y control de calidad.
Esta norma adquiere especial importancia en envases impresos, films, bolsas, cajas, etiquetas, materiales multicapa, tintas, adhesivos y recubrimientos.
Reglamento UE 10/2011 para plásticos
En el caso de materiales plásticos existe además una regulación específica: el Reglamento UE 10/2011 sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos.
Afecta a numerosos productos utilizados habitualmente en packaging alimentario, como envases de PP, PET, OPS o PLA, films, tapas, salseras, tarrinas y bandejas.
Por eso, un envase plástico no debería seleccionarse únicamente por su precio, formato o apariencia.
También debe comprobarse el material, la temperatura, el tipo de alimento, el tiempo y condiciones de contacto y la documentación que acredita su uso previsto.
Qué aporta BRCGS por encima del mínimo legal
La legislación establece qué obligaciones deben cumplirse. BRCGS analiza cómo organiza la empresa sus procesos para que ese cumplimiento se mantenga de manera sistemática.
El estándar incorpora una estructura de control sobre el sistema de gestión, responsabilidad de la dirección, cultura de seguridad del producto, análisis de peligros, proveedores, trazabilidad, higiene, limpieza, mantenimiento y control de plagas.
También contempla aspectos como cuerpos extraños, producto no conforme, auditorías internas, reclamaciones, retiradas, defensa del producto, fraude y formación del personal.
La diferencia práctica puede resumirse así: la legislación establece obligaciones y BRCGS permite demostrar mediante un sistema auditado cómo se controlan riesgos, calidad, legalidad y requisitos del cliente.
A quién aplica BRCGS Packaging Materials
Fabricantes de envases
BRCGS Packaging Materials está especialmente orientado a empresas fabricantes de materiales y soluciones de packaging.
Puede ser aplicable a fabricantes de envases plásticos, bandejas, bolsas, films, papel alimentario, cartón, etiquetas, envases flexibles o packaging impreso.
Cuando el producto está destinado a alimentación, el fabricante debe controlar riesgos asociados a materias primas, producción, contaminación, impresión, almacenamiento, trazabilidad y condiciones de uso previstas.
Convertidores, impresores y manipuladores
El estándar también puede resultar relevante para empresas que transforman materiales aunque no fabriquen la materia prima desde cero.
Aquí entran procesos de impresión, laminación, troquelado, termoformado, corte, manipulación, conversión de films, fabricación desde bobina, aplicación de recubrimientos y determinadas operaciones de reenvasado o repaletizado.
En estos casos, los riesgos no proceden únicamente del material inicial.
También pueden aparecer en tintas, adhesivos, herramientas, superficies de trabajo, manipulación humana, almacenamiento o contaminación cruzada.
Empresas que procesan o reenvasan materiales
BRCGS contempla también determinadas operaciones que suministran materiales desde stock cuando existe procesamiento adicional o reenvasado.
Esto puede afectar a empresas que cortan, manipulan, reembalan, reetiquetan o procesan materiales antes de suministrarlos a un cliente del sector alimentario.
Proveedores de packaging para alimentación
Un proveedor que vende envases a fabricantes de alimentos o grandes clientes puede encontrarse con requisitos adicionales dentro de sus procesos de homologación.
El cliente puede solicitar certificación BRCGS o equivalente, declaración de conformidad, fichas técnicas, ensayos, trazabilidad, información de lote, controles de migración, evidencias de buenas prácticas o procedimientos para gestionar reclamaciones.
No todos los compradores exigirán BRCGS, pero puede convertirse en un criterio importante cuando se trabaja con industria alimentaria, retail o grandes cadenas.
Distribuidores y compradores
Un distribuidor que no transforma el producto puede encontrarse en una situación diferente a la de un fabricante, aunque sigue necesitando controlar aspectos como trazabilidad, almacenamiento, selección de proveedores y conservación documental.
Para un comprador profesional, la revisión debería centrarse en comprobar que el envase es apto para contacto alimentario, que su uso previsto coincide con la aplicación real y que existe la documentación necesaria.
Si el proveedor dispone de BRCGS, también conviene comprobar que el certificado cubre realmente el centro, el producto y el proceso utilizados.
Asimismo, deben revisarse las condiciones relacionadas con temperatura, grasa, humedad, horno o microondas cuando sean relevantes.
Principales requisitos BRC en embalaje alimentario
Compromiso de dirección y cultura de seguridad
BRCGS no analiza únicamente el producto terminado.
También evalúa si existe liderazgo, asignación de responsabilidades, recursos suficientes y una cultura organizativa orientada a seguridad, calidad y legalidad.
La dirección debe asumir que el packaging alimentario forma parte de la cadena de seguridad alimentaria.
No basta con fabricar correctamente un envase de manera puntual. Debe existir un sistema capaz de repetir y controlar ese resultado.
Sistema de gestión de calidad y seguridad
El sistema debe estar documentado y permitir controlar procedimientos, registros, especificaciones, reclamaciones, no conformidades y acciones correctivas.
También debe contemplar los cambios realizados en productos o procesos, auditorías internas, homologación de proveedores y revisión periódica por parte de la dirección.
Sin un sistema documentado, muchos controles dependen de personas concretas. Con un sistema estructurado, pasan a formar parte de procesos verificables.
Análisis de peligros y riesgos
El embalaje alimentario también debe analizar los peligros asociados a los materiales y a los procesos.
Pueden existir riesgos físicos, químicos, microbiológicos o relacionados con un uso incorrecto del producto.
Entre ellos aparecen migración química, cuerpos extraños, tintas o adhesivos inadecuados, contaminación cruzada, almacenamiento incorrecto, incompatibilidad con calor, grasa o humedad, roturas o riesgos asociados a materiales reciclados.
En determinados casos también puede ser necesario considerar alérgenos.
El objetivo del análisis es determinar qué controles necesita cada riesgo y en qué punto del proceso deben aplicarse.
Control de proveedores
Una organización certificada debe disponer de mecanismos para evaluar y controlar a sus propios proveedores.
Esto incluye homologación, especificaciones, evaluación de riesgos, certificados, declaraciones, control de cambios, seguimiento de incidencias y revisiones periódicas.
En packaging alimentario, un cambio en un proveedor de granza plástica, papel, cartón, tinta, adhesivo o recubrimiento puede alterar las características del producto final.
Por eso, el control de proveedores forma parte directamente de la seguridad del packaging.
Trazabilidad
La trazabilidad debe permitir seguir el material desde las materias primas hasta el producto final y el cliente.
Ante una incidencia debería ser posible conocer qué materia prima se utilizó, qué lote estaba implicado, cuándo se fabricó, qué proceso intervino y qué controles se realizaron.
También debe poder determinarse a qué clientes se suministró y qué otros productos pueden estar relacionados con el mismo problema.
Esta capacidad resulta esencial en reclamaciones, retiradas, auditorías y análisis de incidencias.
Higiene de instalaciones
Aunque se fabriquen envases y no alimentos, la higiene sigue teniendo un papel importante.
BRCGS evalúa las condiciones de orden y limpieza de las instalaciones, las zonas de fabricación, el almacenamiento, los equipos, el control de accesos, la manipulación, la gestión de residuos y el control de plagas.
El objetivo es proteger los materiales frente a fuentes de contaminación.
La higiene no debe reducirse únicamente a utilizar guantes, mascarillas o ropa específica. Forma parte de un sistema más amplio de prevención de riesgos en el packaging.
Control de contaminación
Los contaminantes pueden proceder de múltiples fuentes.
Polvo, fragmentos de plástico, papel, cartón, metales, vidrio, tintas, adhesivos, lubricantes, plagas, residuos de limpieza o la propia manipulación humana pueden terminar afectando al producto.
El control depende de medidas combinadas de limpieza, mantenimiento, segregación, formación y procedimientos documentados.
Gestión de cuerpos extraños
Un cuerpo extraño presente en un envase puede terminar entrando en contacto con el alimento cuando este se utilice.
Por eso se aplican controles sobre vidrio y plástico quebradizo, cuchillas, roturas, mantenimiento preventivo, limpieza de líneas y protección del producto.
La inspección visual y las buenas prácticas de manipulación también forman parte del sistema preventivo.
Limpieza y mantenimiento
La limpieza debe estar planificada y documentada.
El sistema debe indicar qué elementos se limpian, cómo se realiza el proceso, con qué frecuencia, qué productos se utilizan, quién es responsable y cómo se verifica el resultado.
También debe establecer qué acciones deben realizarse cuando se detecta una desviación.
El mantenimiento debe evitar que piezas, aceites, lubricantes, restos metálicos, polvo u otros residuos del proceso puedan contaminar los materiales de packaging.
Control de producto no conforme
Cuando un lote no cumple las especificaciones, debe identificarse y quedar controlado antes de que llegue al cliente.
Puede tratarse de medidas incorrectas, material equivocado, errores de impresión, contaminación, falta de documentación, resultados de migración fuera de especificación, daños de almacenamiento, errores de etiquetado o mezclas de lotes.
El objetivo es evitar que un producto no conforme salga al mercado sin haber sido previamente evaluado y gestionado.
Auditorías internas
Las auditorías internas permiten comprobar de forma periódica que el sistema funciona antes de una evaluación externa.
Deben revisar procesos, registros, documentación, instalaciones, higiene, trazabilidad, gestión de no conformidades y acciones correctivas.
De este modo, la organización puede detectar desviaciones antes de que se conviertan en un problema mayor.
Defensa del producto y fraude
El packaging también puede verse afectado por fraude, sustitución de materiales o manipulaciones intencionadas.
Los riesgos pueden incluir utilización de materiales con especificaciones inferiores, materias primas no autorizadas, certificados incorrectos, cambios de proveedor sin control o incorporación de material reciclado no declarado.
También pueden existir riesgos relacionados con tintas, recubrimientos, falsificación de productos o manipulación de lotes.
BRCGS ayuda a estructurar controles destinados a prevenir tanto el fraude como la manipulación intencionada del producto.
Qué significan estos requisitos en la práctica
El compromiso de dirección implica que seguridad, calidad y legalidad deben disponer de recursos, objetivos y seguimiento periódico.
El análisis de peligros permite identificar riesgos como migración, contaminación o presencia de cuerpos extraños.
La trazabilidad relaciona cada lote de bandejas, films, cartón o tintas con sus materias primas, fabricación y clientes.
El control de proveedores permite evaluar a los suministradores de granza, papel, tintas, adhesivos y otros componentes.
La higiene se traduce en limpieza, vestuario, control de plagas y correcta gestión de residuos.
El control documental garantiza que fichas, especificaciones y registros permanezcan actualizados.
El producto no conforme debe quedar bloqueado y gestionado, mientras que las auditorías internas verifican periódicamente que todos estos controles siguen funcionando.
Finalmente, la defensa del producto y las medidas antifraude buscan evitar sustituciones, falsificaciones o manipulaciones intencionadas.
Qué documentación debe revisar un comprador de envases alimentarios
Ficha técnica
La ficha técnica debe proporcionar información suficiente para comprender las características del producto.
Normalmente debería recoger material, medidas, capacidad, espesor, color, uso previsto, condiciones de temperatura, compatibilidad con alimentos y requisitos de almacenamiento.
Cuando corresponda, también puede incorporar información sobre vida útil.
Una ficha técnica insuficiente obliga al comprador a asumir riesgos sobre condiciones que deberían estar claramente documentadas.
Declaración de conformidad
La declaración de conformidad es uno de los documentos más importantes para determinados materiales destinados a contacto alimentario.
No debe confundirse con una certificación comercial como BRCGS.
Su función es acreditar el cumplimiento de la normativa aplicable para las condiciones de uso previstas.
En plásticos alimentarios tiene especial relación con el Reglamento UE 10/2011, además del Reglamento marco 1935/2004 y las buenas prácticas de fabricación establecidas en el Reglamento 2023/2006.
Certificados aplicables
Dependiendo del material, del proveedor y de las exigencias del cliente, pueden existir diferentes certificaciones o ensayos.
Entre ellos pueden encontrarse BRCGS Packaging Materials, ISO 9001, ISO 22000, FSSC 22000, certificaciones de compostabilidad, FSC o PEFC para papel y cartón, ensayos de migración y certificados relacionados con material reciclado.
También pueden existir certificaciones específicas exigidas por determinados clientes.
Lo importante no es acumular sellos, sino comprobar que cada certificado tenga relación con el producto y el proceso que realmente se está comprando.
Alcance del certificado BRCGS
Que una empresa indique que dispone de BRCGS no es suficiente.
Hay que comprobar qué empresa figura en el certificado, qué instalación está auditada, cuál es su alcance, qué productos y procesos incluye, cuál es su vigencia y qué organismo ha emitido la certificación.
También debe verificarse que corresponda realmente a BRCGS Packaging Materials y no a otro estándar de la misma familia.
Este punto es especialmente importante porque una empresa puede tener varias fábricas y solo una estar certificada.
Un certificado también puede cubrir un proceso como impresión, pero no otros como termoformado. Del mismo modo, puede cubrir determinados envases flexibles sin incluir todos los productos comercializados por la compañía.
Ensayos de migración cuando corresponda
Los ensayos de migración ayudan a evaluar la posible transferencia de sustancias desde el material hacia el alimento.
Son especialmente relevantes en plásticos, tintas, adhesivos, recubrimientos, estructuras multicapa y determinados materiales reciclados.
También cobran especial importancia cuando existe contacto prolongado, temperaturas elevadas o alimentos grasos.
La necesidad y condiciones del ensayo dependerán del material y de la aplicación prevista.
Condiciones de uso del envase
Un mismo envase puede ser adecuado para una aplicación y no para otra.
Por eso, hay que comprobar si está diseñado para frío, calor, congelación, microondas u horno.
También deben revisarse sus condiciones de contacto con alimentos grasos, ácidos o líquidos, el tiempo de contacto y la compatibilidad con la tapa correspondiente.
Otro aspecto relevante es saber si se trata de un producto de un solo uso o de una solución diseñada para reutilizarse.
Apto para contacto alimentario no significa automáticamente apto para horno, microondas o cualquier tipo de alimento.
Trazabilidad por lote
El proveedor debe ser capaz de identificar los lotes suministrados y relacionarlos con sus materias primas y proceso de fabricación.
Por eso, en compras profesionales conviene conservar facturas, albaranes, números de lote, fichas técnicas, certificados y declaraciones de conformidad.
También resulta útil mantener un registro de incidencias y de comunicaciones relacionadas con cambios de materiales, formulaciones o proveedores.
Cómo afecta BRCGS a materiales habituales de embalaje
Plástico alimentario
En materiales plásticos, BRCGS debe complementarse con la legislación específica de contacto alimentario.
Aspectos como migración, uso previsto, temperatura, contacto con grasa, microondas, trazabilidad, materia prima y lote deben estar controlados.
Cuando se utiliza material reciclado también puede ser necesario revisar requisitos adicionales.
Las tintas, etiquetas y otros componentes asociados al envase deben formar parte igualmente de la evaluación.
Estos principios son aplicables a productos de PP, PET, OPS, PLA, tapas, salseras, tarrinas, films y bandejas.
Papel y cartón
Los riesgos asociados al papel y cartón pueden proceder de las propias fibras, pero también de tintas, adhesivos, recubrimientos antigrasa o contaminación durante almacenamiento.
También debe considerarse la migración por contacto directo o indirecto y su comportamiento con alimentos grasos o húmedos.
Que un envase sea de cartón no implica automáticamente que resulte adecuado para cualquier alimento.
Debe estar diseñado para uso alimentario y para las condiciones concretas en las que se utilizará.
Aluminio
En envases de aluminio deben revisarse el uso previsto, temperatura, condiciones de almacenamiento y compatibilidad con la tapa.
También es importante valorar el contacto con determinados alimentos ácidos o salinos y cualquier posible migración asociada a las condiciones reales de uso.
Una bandeja de aluminio para horno tiene requisitos diferentes a los de un envase plástico para microondas o una caja de cartón utilizada con alimentos secos.
Envases compostables o biodegradables
Que un envase sea compostable o biodegradable no elimina los requisitos de seguridad alimentaria.
Si va a entrar en contacto con alimentos debe seguir siendo apto para esa aplicación.
Además, conviene diferenciar correctamente compostabilidad, biodegradabilidad, origen biobasado y reciclabilidad.
También deben revisarse temperatura, humedad, certificaciones y sistema previsto de gestión del residuo.
Un producto compostable no es automáticamente adecuado para cualquier alimento o temperatura.
Tintas, adhesivos y recubrimientos
Las tintas, adhesivos y recubrimientos son elementos especialmente sensibles dentro del embalaje alimentario.
Las buenas prácticas de fabricación establecidas en el Reglamento CE 2023/2006 exigen sistemas adecuados de aseguramiento y control de calidad, instalaciones apropiadas y materias primas seleccionadas correctamente.
Esto es relevante en bolsas y cajas impresas, etiquetas, films, papel alimentario, cartón personalizado, bobinas y estructuras multicapa.
La seguridad del envase no depende únicamente del material principal, sino del conjunto de componentes que forman el producto.